Hace algunos años atrás por mi trabajo me tocaba mucho lidiar con mujeres menores que yo (mayores de edad eso sí). Resulta que una de ellas era una minita de 18 (yo tenía 25) jamás nunca se me pasó por la cabeza intentar algo con ella, es más yo conocía al pololo un cabro de la misma edad que ella, súper buen cabro. Resulta que en el trajín de ir y venir un día de estos me presentó a la mama esta niña… que pedazo de hembra de 45 años, un verdadero mujerón físicamente hablando, tremendo culo, tremendas gomas, una cadera y una cintura uuufffff.

Ella muy coqueta desde el principio como que me tiraba palos queriendo decir que yo quería darle a su hija (que apropósito era la continuidad de su madre pero con 18 años)… yo claramente respondí a cada palo con un categórico “NO”.

Resulta que con el paso del tiempo comenzamos a tomar mayor confianza, tanto así que yo llegue a contarle mi historia reciente donde yo las estaba oficiando de patas negras y la verdad estaba bastante agarrado de la mina, que para los más expertos entenderán que la mina me tenía pal hueveo, cuando ella quería o podía. Esta mujer de 45 años de experiencia comenzó a aconsejarme y decirme unas cuantas verdades respecto a esta relación que yo estaba teniendo. Y un fin de semana que la hija se fue de viaje, me invitó a ir a la casa. Cuando llegue encontré un olor exquisito, había preparado pavo al coñac al horno con una ensalada surtida y verduras salteadas. Terminamos de comer y ella me pregunta “QUIERES POSTRE”… yo ingenuamente le respondo “YA… QUE RICO”… y ella me dice… SI… ESTA MUY RICO… ESPERAME.

Pasaron como 10 minutos y me grita del pasillo… ayúdame un poco… voy raudamente a ayudarla y al llegar a la puerta de la cocina, no veo a nadie en la cocina… y me vuelve a gritar… ven por acá… atine que era en la última pieza (nunca había entrado hasta allá) y cuando llego, la veo con un colales negro y un sostén negro, con una bata transparente… y me dice… ”TU PEDISTE EL POSTRE”… jamás había tenido experiencia alguna con una mujer mayor, es más, reconozco que hasta un poco de temor tenia. Por miedo al desempeño.

Me invita a la cama y me dice al oído “disfrutemos los dos este momento, quiero que sepas que me tienes bien caliente y yo pienso que tú también tienes ganas de esto… mi respuesta lógica fue… “claro… hagámoslo”

Tras unos minutos de muchos besos me dice “pucha que besas rico pendejo, me encantan tus labios. Eso me gustó, como que me motivó… tras eso se sentó arriba mío y me dice “ahora vas a dejar que yo te enseñe algunas cosas que te van a servir para el resto de tu vida”… me sacó la ropa y comienza a pajearme, mientras me mira… me frotaba los cocos con una mano y con la otra me pajeaba y me seguía mirando… en eso baja y comienza a lamer despacito la cabecita de mi endurecido y mojado pene(promedio) me seguía mirando… esa huea me excitaba mucho… así estuvo por un rato hasta que comenzó a hacerlo cada vez más fuerte y luego paso a los cocos y chupeteaba con mucha habilidad, volvía a mi pene. Me pejeaba y me miraba… varias veces subió nuevamente a besarme y volvía a lo suyo. Hasta que me dice… “ME TOCA” se recuesta sobre la cama y me lleva con sus manos a su vagina muy tiernamente, mientras comienzo a languetear ella me va guiando paso a paso, con minucioso detalle me muestra cómo debo hacerlo, enseñándome a presionar su clítoris con los dedos y con la lengua. Ese momento fue una verdad guía sexual que tal como ella me lo dijo, me sirvió para el resto de la vida. Nunca había hecho acabar a una mujer con sexo oral y ella me enseño a hacerlo en menos de 5 minutos.

De ahí en adelante fue hacer pose tras pose y yo si bien soy un hueon promedio en tamaño, el aguante era mi gran arma hasta ese entonces. Llevábamos varias poses cuando toma el control remoto y pone un video porno. Yo estaba de lado en la cama y cuando veo, era un viejo con una pendeja, de verdad fue otra experiencia nueva y calentona para mi… todo en una misma noche y se notó, por que como que agarre un segundo aire y comencé a tomar más la iniciativa… en eso se me acerca al oído y me dice “así quieres que no te crea que le queris dar a mi hija pendejo”… clavo la mirada en mi con una cara de coqueta y yo solo atine a sonreír, como reconociendo mi pecado. Situación que me calentó más aún.

Después de unos minutos ella se da vuelta y me dice ahora debes lubricar esta zona para que luego puedas entrar con mayor facilidad… verla en 4 y con esa cintura y ese culo, fue una invitación que acepte de inmediato, me voy a ese hermoso culo con todo lo que es mi lengua y ella nuevamente toma mi cabeza y me enseña, una vez bien lubricada se ubica para la penetración… que sensación de mierda más rica… porque fue escuchar su gemido y posteriormente con cada movimiento su gritito que de verdad me calentaba más y más. Fue así como ella llego a su clímax y viendo que a mí me faltaba, me pidió que lo hiciera más fuerte cada vez hasta que me fui con cuatica.

Luego de un rato de conversación volvió a contra-atacar con el tema de la hija… y me dice… “Mira hueon, yo no tengo problema si quieres comerte a mi hija, pero lo que si te quiero dejar bien en claro es que si la pendeja te da la pasada, vos te vas a encargar de que lo pase tan rico como lo pasaste tu hoy día y le vas a hacer todo lo que te enseñé. Por qué ese pendejo chico que tiene por pololo no le da lo que ella necesita”. No le respondí nada… esa noche no llegué a mi casa con la excusa de que me quede donde un amigo.

Para finalizar este primer relato solo les puedo decir que semanas después y en mi oficina, la hija de esta “dama del catre” me dijo una frase que sería el comienzo de la segunda parte de esta historia… textual… “Te puedo pedir un favor… NO TE COMAS A MI VIEJA POR FAVOR… no sé porque creo que ella te atrae y tú le atraes a ella”.