mMe he decidido y les vengo a contar como acosaba a mi médico personal jeje lo conocí cuando era secretaria del hospital universitario en ese tiempo yo tenía solo 19 años y el un poco mayor, unos 30 años mayor (Ya saben no me gustan los niños).
Con mi simpatía fui ganando un poco su confianza ya que era algo seriote uffff hermoso me excita tanto…
Yo siempre miraba con disimulo, aunque a veces él se daba cuenta de dónde tenía yo puestos los ojos. Él tenía una verga de unos 23 cm más o menos la verdad era que en su bulto se notaba algo muy grande y la curiosidad me mato!

Él se llama Carlos un médico de 49 años muy llamativo, yo creo que no era la única que le cargaba ganas en fin.

Estaba haciendo guardia en la noche y como se pueden imaginar no había mucho movimiento la noche estaba fría y había poco personal, la noche avanzo sin mucho que hacer para mí, pero en cambio él tenía mucha papelería que hacer fue ahí cuando se acercó y pregunto si podía ayudarle… obviamente enseguida respondí que sí! Sin pensarlo le dije que mi trabajo valía y que tendría que recompensarme, el respondió con cara de malicioso que sí, me pregunto ¿Qué quieres? Le respondí SEXO, el sonrió y dijo que me esperaría en un baño público cuando llegue el pobre ya se estaba masturbando desesperadamente, no dije una sola palabra solo tome su pene y enseguida lo metí en mi boca uffff estaba mojadito umm delicioso, de repente se quitó la correa y empezó a darme súper duro en mis nalgas y piernas la verdad es que excita mucho más yo le gritaba ¡Que ricoooo! al mismo tiempo que me estaba viniendo!! qué delicia!! Sin preguntarme saco un trapo y me lo metió en la boca hasta casi asfixiarme, me metía los dedos en mi culito y a la vez me ahogaba más…

Después de un rato de darme duro metió su pene con mucha fuerza en mi culito me daba tan duro pero se sentía un dolorcito ricooo, se vino en mi cara mirándome sin decirme nada el muy estúpido guardo su grande pene y salió corriendo bueno yo quede en el baño y con una deliciosa masturbada termine mi turno.

Cada vez que voy al médico me vienen los recuerdos, pero ninguno ha sido tan atractivo tanto que me perturbe como aquel médico maduro...